Mostrando entradas con la etiqueta hojas de corredera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hojas de corredera. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de enero de 2014

Problemas comunes en carpintería de aluminio (III): Las ventanas abisagradas

Después de comentaros y explicaros la solución a problemas muy comunes en el día a día de la carpintería de aluminio como son que las hojas de corredera no rueden o que las persianas se rompan, hoy os traemos una nueva situación y sus soluciones generales: LAS VENTANAS ABISAGRADAS


Existen principalmente dos problemas que surgen con el uso y el paso del tiempo en las ventanas abatibles:

Bisagras
Suelen ser las bisagras los elementos que antes se desgastan o vician en estas ventanas, ya que soportan todo el peso de la hoja y el cristal. 

Si se encuentran en mal estado, la apertura y el cierre de la hoja abisagrada no se realiza de una manera adecuada, pues puede ir muy dura, coger holgura, hacer ruido o incluso descolgarse, lo que evidencia que necesita una reparación.

Es importante revisar la lubricación de las bisagras que puede ser el origen de la dificultad de movimientos, se deben aplicar aceites o grasas específicos.
Si fuera necesario, se debe reforzar la sujeción de la bisagra ajustando los tornillos o remaches o incluso como última solución se debería sustituir la bisagra si estuviera  dañada.

Manivelas
También podemos encontrarnos con que la ventana no pueda cerrarse o abrirse correctamente a causa de un problema con su manivela.

Aquí, de nuevo, debemos comprobar que los tornillos fijadores estén convenientemente fuertes para que el mecanismo de cierre sea fácil y suave.

Por otro lado, puede ser que los elementos que accionan la manivela no funcionen correctamente o no encajen en los contracierres. En este caso, se debería reajustar las piezas o si fuera necesario cambiarlas.

Cada 2 años, conviene revisar y ajustar las ventanas abisagradas para, con una mínima inversión, minimizar y/o evitar posibles averías mayores en el futuro.

jueves, 31 de octubre de 2013

Problemas comunes en carpintería de aluminio (I): Las hojas de corredera no ruedan

Existen muchas situaciones que se dan de manera habitual en los hogares relacionadas con la carpintería de aluminio, que pueden solucionarse de una manera fácil y económica para conseguir de nuevo y con toda comodidad, los beneficios de este tipo de elementos.

El primero que trataremos es el problema que surge cuando las hojas de las ventanas de corredera ya no corren o lo hacen a golpes, sin la soltura y suavidad del comienzo.


Cada una de las hojas de corredera, cuenta con dos ruedas, ubicadas en los extremos, por ello hay que comprobar que las 4 (número habitual en las ventanas comunes) funcionen adecuadamente:
  1. Lo primero que hay que hacer es sacar las hojas de sus carriles y colocarlas en el suelo de manera que veamos la parte inferior de la hoja. Después, hay que limpiar el interior del perfil de aluminio con el fin de retirar la suciedad que pudiera encontrarse en el interior.
  2. El segundo paso, si no se solucionara la situación, es lubricar las ruedas con un aceite 3 en 1 (3 en uno o similar). 
  3. En el caso de que la rueda no rodara, se ha de cambiar su ubicación. Si existe la posibilidad y hubiera diferentes posiciones de elevación, habría que colocarla lo más alto posible. 
  4. Y en el último caso y por eliminación, si no rodaran, hay que cambiarlas por unas nuevas.

Para cambiar unas ruedas o rodamientos de las hojas correderas hay que sacar los ruedines: 
  • Aflojar los tornillos de los laterales de la hoja de ventana.
  • Quitar la goma o la silicona únicamente en el perfil inferior (con ello aseguraremos que la hoja no se abra) y sacar con cuidado el perfil.
  • Soltar los tronillos prisioneros de las ruedas y extraer con cuidado cada una de ellas.

Las ruedas son las responsables de que una ventana de corredera funcione de manera eficaz, suave y cómoda, por ello es imprescindible que los rodamientos estén en perfecto estado y correcatmente cuidados y mantenidos.